La proliferación de dispositivos con capacidades de comunicación inalámbrica ha permitido el desarrollo de una gran cantidad de aplicaciones en prácticamente todas las áreas de la vida cotidiana. Es común la utilización de teléfonos celulares o tabletas electrónicas para llevar control de las operaciones de un negocio, para conectarse a redes sociales e Internet, o para intercambiar información. Estos avances en la comunicación inalámbrica y en los sistemas inmersos (por ejemplo, teléfonos celulares inteligentes, dispositivos equipados con una gran cantidad de sensores y con capacidades de comunicación inalámbrica) han promovido la creación de un nuevo campo de las ciencias computación: el Internet de las Cosas.


Líder de Línea de Investigación

Arnoldo Díaz-Ramírez


Colaboradores